El aceite de los superolivares en seto inunda el mercado y favorece la caída de precios

CARLOS PIZÁ. SEVILLA TAGSPRECIOSACEITESACEITE DE OLIVAAGRICULTURAMINISTERIO DE AGRICULTURACOMISIÓN EUROPEACOOPERATIVAS TIEMPO DE LECTURA5' 13/07/2019 05:00 El futuro ya es presente. La masiva apuesta, en los 58 países donde se cultiva el olivo, por la plantación de olivares en forma de seto y en la mayoría de los casos con regadío está ya dejándose sentir con fuerza en el mercado. Estos superolivares producen un volumen de aceite estable campaña a campaña y de una calidad equiparable con la de los olivares tradicionales. Sus costes de producción, sobre todo por la recolección mecanizada, son notablemente inferiores a los de los de las colinas y montes punteados de olivos que identifican el paisaje de Jaén, por ejemplo. Y el resultado es que el precio del aceite en España apenas supera los dos euros por litro en origen, un 30% menos que hace dos años. Según los expertos consultados, estos olivares son desde esta campaña un elemento clave que colabora a los bajos precios, algo que no parece que vaya a dejar de ocurrir a futuro. Todo lo contrario. Con el 30% de la superficie mundial cultivada de olivo, aportan ya el 40% de la producción: en torno a 1,3 millones de toneladas. Y la perspectiva es que su peso siga creciendo a tenor de los dos millones de hectáreas puestas en producción de esta forma en los últimos años a escala global. En España son relevantes en provincias como Córdoba, Sevilla, Extremadura o Ciudad Real y aglutinan un tercio de la superficie de olivar. Los agricultores se manifiestan en Sevilla, divididos, contra el bajo precio del aceite C. PIZÁ. SEVILLA La movilización, la más numerosa hasta ahora, contó con representantes de PSOE, Adelante Andalucía y Cs. Los sindicatos agrarios acusan a envasadores y súper de robarles 1.500 millones La gran manifestación de la semana pasada en Sevilla a la que acudieron unos 20.000 agricultores, convocada por UPA y Coag y a la que no acudieron Asaja ni Cooperativas Agro-Alimentarias, puso el foco en la dicotomía creciente entre ambos sistemas de cultivo. Juan Vilar, experto independiente del sector aceitero, señala que al olivar no le queda otro camino que la reordenación para que todas sus manifestaciones sigan adelante. Y apunta a tres vías. Primero, la reducción de las nuevas plantaciones, que ya se está produciendo pues los últimos datos la cifran en 80.000 hectáreas al año desde 150.000 en momentos pico. A ello se añade el abandono de hectáreas porque deja de ser viable producir aceite en ellas. Vilar estima que pueden llegar a sumar un millón de hectáreas las que dejen de estar en uso, sobre las 11,7 millones operativas globalmente. Por último, y es el elemento en el que más incide, es esperable un incremento leve del consumo. "La prioridad debe de ser incentivar el consumo en todo el mundo, dentro y fuera de los países productores tradicionales. Las cosechas grandes van a ser cada vez más habituales y el suelo de producción en el que nos vamos a mover es el de los 3 millones de toneladas. Hay que incentivar el consumo para subir precios", reitera.