El aceite de oliva se incorpora a la cesta de la compra habitual de los belgas

El aceite de oliva en Bélgica ha experimentado un crecimiento muy importante debido a la percepción generalizada de que es la alternativa sana y saludable a las tradicionales grasas y resto de aceites para cocinar. Por ello, se ha incorporado a la cesta de la compra habitual de los belgas, según un estudio de ICEX España Exportación e Inversiones. Y dentro de esta categoría, el informe destaca que el aceite de oliva virgen gourmet repunta y es cada vez más habitual encontrar puntos de venta especializados y gama gourmet en supermercados. El valor de las importaciones de aceite de oliva virgen en 2018 se situó en 56,19 millones de euros por un volumen total de más 17.000 toneladas. La evolución promedio en los últimos años ha sido positiva en valor y negativa en las exportaciones en volumen. Los principales países proveedores de aceite de oliva virgen para el mercado belga son España, Italia y Francia. Entre estos tres países se concentró el 83% de las importaciones en valor y el 88% en volumen en 2018. España ocupa la primera posición ya que cuenta con casi la mitad de las importaciones en valor y con el 65% de las importaciones en volumen de aceite de oliva virgen en Bélgica. Este estudio señala que el aceite de oliva en Bélgica se considera cada vez menos un bien de lujo y exótico para consumir de manera esporádica. Las abundantes campañas gubernamentales que recomiendan mantener una alimentación saludable y la buena imagen de la Dieta Mediterránea están provocando que los hogares belgas lo consuman con mayor frecuencia. Así, la imagen del aceite de oliva en Bélgica es muy positiva y las características que más valoran los consumidores son el sabor, el origen y el cuidado envase y etiquetado con los que se presenta. Tradicionalmente, en este país se han empleado la mantequilla y otras grasas animales para cocinar, pero, tras las campañas informativas iniciadas por la Comisión Europea a partir del año 1966, el aceite ha conseguido un crecimiento constante del consumo. A pesar de ello, sigue siendo significativamente inferior al de otros países europeos de renta más elevada. La causa principal de este hecho es la percepción del aceite de oliva como un producto de precio elevado. Según las pautas de consumo de los hogares en Bélgica, el gasto medio en aceite de oliva no ha crecido demasiado en los últimos años. El dato más relevante es el aumento del gasto medio para todos los hogares de aceite de oliva bio, que ha pasado de 1 euro en 2012 a 3 euros en 2016. En cuanto a los aceites de oliva virgen extra gourmet, su demanda se divide entre el canal Horeca y los establecimientos de venta al público. En hostelería se puede apreciar que la gran mayoría de restaurantes utilizan aceite de oliva virgen extra de calidad superior (normalmente español o italiano). Respecto a la venta al público, en la actualidad se pueden encontrar aceites gourmet tanto en tiendas especializadas como en supermercados.