El olivar y otros cultivos afectados por las escasas precipitaciones

Las escasas precipitaciones empiezan a causar preocupación entre las organizaciones agrarias. UPA-A y Asaja-A han lanzado sendos comunicados advirtiendo de las posibles consecuencias de la sequía en los cultivos, y auguran importantes mermas en el sector del olivar. El año hidrológico ha ido marcado por las altas temperaturas y la escasez de lluvias. Tal y como UPA afirma en su comunicado, «el calor extremo de este verano está agravando los efectos de la sequía en los cultivos andaluces, y dejando malos augurios para las cosechas venideras. El cereal y el olivar son dos de los cultivos que más pueden verse afectados. La próxima campaña promete ser peor que la de este año, como ya vaticinó hace poco la UE en su informe de perspectivas a corto plazo para el mercado del aceite de oliva. Otros cultivos afectados son el almendro, el algodón de secano, los cultivos tropicales y los arrozales. El cereal de secano andaluz ha sufrido un descenso de la producción muy grave, y ha cerrado la actual campaña con una merma en el rendimiento en torno al 35%. Por lo que respecta al olivar de secano, las perspectivas tampoco son buenas. Las escasas lluvias de abril lograron una buena floración del olivo, pero la evolución fue negativa en cuanto estas cesaron, y muchos de los frutos que brotaron no llegaron a cuajar. UPA expresa en su comunicado que, aunque resulta «imprudente» dar estimaciones a estas alturas, «todo apunta a que la próxima campaña tendrá una producción media-baja y con un rendimiento graso menor». El olivar de riego, por otro lado, marca una previsión de cosecha «más o menos regular», sobre todo en Jaén, gracias a los riegos extraordinarios. Las conclusiones de UPA van en la línea de las obtenidas por COAG Andalucía en el informe que publicaron a principios de junio. Por otro lado, la organización denuncia que el seguro de compensación por pérdida de pastos no está dando cobertura a muchas explotaciones por los daños derivados de la sequía, un hecho que, dicen «no está cumpliendo con las expectativas» de los ganaderos, que están llegando a plantearse «si volver a contratar la próxima campaña». Asaja Andalucía, por su parte, ha querido alertar en su comunicado sobre el peligro de incendio, que este año presenta un riesgo superior y estará presente todo el verano. Así mismo, la organización ha querido reconocer las labores realizadas por los agricultores tales como «los laboreos, la limpieza de olivares o la realización de cortafuegos perimetrales en los rastrojos tras la siegas». A continuación, Asaja ha recordado que la Ley 5/99 de prevención y lucha contra los incendios forestales recoge la obligación de elaborar un Plan de Prevención de Incendios y presentarlo para su aprobación ante la Consejería de Medio Ambiente.